La concesionaria advierte que la Línea 1 está al límite: sobrecupo, demoras y caos. Piden al Ministerio de Transportes ejecutar un plan de US$ 2.700 millones antes de que el sistema se desplome.
El Metro de Lima volvió a colapsar. El 18 y el 22 de septiembre, miles de pasajeros quedaron atrapados en largas colas y estaciones abarrotadas por la demora de los trenes. La concesionaria admitió lo que todos los limeños ya saben: la demanda de usuarios superó la capacidad del sistema.
Aunque los trenes circulan cada tres minutos en hora punta, no alcanza. Más de 600 mil personas usan a diario la Línea 1, el único sistema masivo de transporte de la ciudad. El resultado: trenes llenos hasta el tope, esperas interminables y un servicio que ya no da para más.
Por eso, la empresa pidió al Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) aprobar de inmediato el proyecto de “Ampliación de Capacidad del Sistema”, que contempla 31 trenes nuevos, la renovación de 39 unidades, mejoras en señalización, energía, talleres, accesibilidad y un sistema digital de pagos y control de pasajeros.
La inversión requerida asciende a US$ 2.700 millones, y según la concesionaria no solo aliviaría el colapso actual, sino que generaría entre 8 mil y 10 mil empleos.
El Ositrán respaldó el pedido, asegurando que la propuesta cumple con los criterios técnicos y de diseño para recibir luz verde. Sin embargo, el plan todavía se encuentra en revisión en Proinversión y recién podría aprobarse en diciembre.
Mientras tanto, Lima sigue atrapada en el mismo drama: un metro que ya no alcanza para la ciudad y un Estado que mira de lejos cómo el sistema se ahoga en su propio éxito.