Especialistas señalan que la obra enfrenta retos técnicos y ambientales que podrían retrasar su ejecución.
La propuesta del Gobierno de levantar un nuevo centro penitenciario en la isla El Frontón enfrenta serias dificultades técnicas y ambientales que extenderían su ejecución más allá de lo previsto. El decano nacional del Colegio de Ingenieros del Perú (CIP), Jaime Ruiz Béjar, destacó la importancia de realizar estudios rigurosos y una adecuada planificación antes de iniciar el proyecto.
El vicepresidente de la Comisión de Riesgos y Desastres del CIP, Jorge Luis Chávez Cresta, señaló que la obra podría demandar entre tres y cuatro años debido a la complejidad de los procedimientos que requiere. El proyecto necesita un expediente técnico sólido, licencias de construcción y estudios ambientales, pues la isla forma parte de un ecosistema sensible junto con San Lorenzo y otras islas guaneras.
Actualmente, de las 57 hectáreas necesarias, solo dos están habilitadas, y la zona carece de servicios básicos como agua, electricidad y desagüe, lo que obligaría a implementar infraestructura paralela de alto costo. Además, la ubicación de la faja angosta junto al litoral podría verse afectada por erosión marina, un riesgo que ha afectado a otros penales, como el de Ica.
El CIP se ha ofrecido a brindar soporte técnico especializado para garantizar que la construcción sea sostenible y que la infraestructura perdure, evitando que la inversión se convierta en un proyecto fallido y asegurando soluciones frente al grave problema de hacinamiento penitenciario en el país.