Perseverance identifica materia orgánica y minerales que podrían indicar actividad biológica pasada en el cráter Jezero.
La NASA anunció el hallazgo de rastros químicos y geológicos en Marte que podrían estar vinculados a vida, aunque su confirmación solo será posible cuando las muestras lleguen a la Tierra en futuras misiones. El rover Perseverance identificó materia orgánica en rocas del cráter Jezero, donde hace miles de millones de años existió un lago y un sistema fluvial.
Entre los hallazgos destacan manchas con forma de nódulo y otras verdosas similares a piel de leopardo, detectadas en lugares bautizados como Cataratas de Chevaya, Templo de Apolo y Praderas de Walhalla. Una muestra, denominada Cañón Zafiro, fue sellada en una cápsula que permanecerá en Marte hasta ser recuperada por misiones futuras.
Los investigadores explican que estos rastros podrían deberse a procesos biológicos o químicos, pero las características observadas sugieren que la primera opción es plausible. La roca vivianita, por ejemplo, podría haberse formado en condiciones hidrotermales compatibles con microorganismos que consumen hierro y sulfato.
La misión plantea un desafío logístico y político: Estados Unidos busca recuperar las muestras antes que China, que planea su misión entre 2028 y 2030. Mientras tanto, la comunidad científica destaca la relevancia del descubrimiento, aunque insiste en la necesidad de análisis detallados en laboratorios terrestres para confirmar si realmente hubo vida en Marte.