Autoridades de Arica aseguran que el plan reforzará el control en la frontera y reducirá actividades ilegales como el tráfico de mercancías.
El denominado “Escudo Fronterizo” que implementa Chile en la frontera con Perú busca reforzar la seguridad en la zona norte mediante infraestructura, tecnología y mayor presencia de fuerzas del orden.
De acuerdo con el alcalde de Arica, esta estrategia no solo apunta a frenar la migración irregular, sino también a combatir el contrabando, una de las principales problemáticas en los pasos no autorizados.
El plan contempla la construcción de zanjas profundas, muros y cercos, además del uso de drones, radares térmicos y sistemas de vigilancia, con el objetivo de cerrar rutas clandestinas utilizadas por organizaciones ilegales.
Según autoridades locales, estas medidas permitirán dificultar el traslado de mercancía ilícita, mejorar la fiscalización en puntos críticos y reducir delitos vinculados al tráfico de drogas y personas.
No obstante, la iniciativa también ha generado debate debido a su posible impacto en las relaciones bilaterales entre ambos países y en la dinámica fronteriza.
A pesar de ello, desde Arica destacan que el proyecto representa un paso clave para fortalecer la seguridad y recuperar el control en una de las zonas más sensibles de la frontera.