Por Antero Flores-Araoz
En anterior artículo semanal, en este medio que generosamente nos acoge y, bajo el título de PRESIDENCIALITIS, criticamos el caos electoral que estamos sufriendo con la nutrida cantidad de agrupaciones políticas que participan en la actual lid electoral, sin tener muchas de ellas clara ideología política, sin escuelas de formación y tampoco sin filtros para candidatos.
Afirmamos que ello se debió a las reformas que propició Martin Vizcarra en tiempos en que se condujo como “inquilino” de Palacio de Gobierno, en lo cual el autor de esta nota se ratifica.
En adición, responsabilizamos del inmenso número de partidos políticos que se constituyeron a las reformas electorales que la Comisión que presidió Fernando Tuesta Soldevilla recomendó para su aprobación legislativa.
Se ha recibido información complementaria del mismo Fernando Tuesta y de Milagros Campos, el primero como presidente de la Comisión, y la segunda como una de sus principales integrantes. En la información complementaria a que nos referimos, se confirma que se propuso la reducción del número de personas que se adherían a la constitución de la nueva agrupación política, aunque no como adherentes, sino como militantes, lo cual también reconocemos que es una opción, aunque preferimos el anterior sistema.
Para evitar la extensa proliferación de los partidos políticos, la citada Comisión propuso el famoso PASO, o sea elecciones PRIMARIAS, ABIERTAS, SIMULTÁNEAS Y OBLIGATORIAS, con lo cual se limpiaba la cancha y se reducía el número de partidos que competirían realmente en las elecciones. El citado PASO se formalizó por la Ley N° 30998, la que dejó de tener efecto por mandato de una nueva norma, esto es la Ley N° 31981 de enero del 2024, expedida por el actual Parlamento, que lamentablemente no dispuso ningún otro sistema que tuviese el mismo sentido del PASO, esto es una especie de primarias que redujera la cantidad de agrupaciones políticas que participarían en procesos electorales oficiales. En consecuencia, aquí hay responsabilidad del actual Congreso, lo que tendrá que corregirse luego del próximo 28 de julio en que tendremos cambio gubernamental y parlamentario.
En lo que se refiere a la reelección parlamentaria, así como de gobiernos regionales y municipales, la Comisión Tuesta sugirió su restablecimiento, con lo cual concordamos, pues ello hubiera evitado muchísimos errores congresales que se sucedieron a partir del 28 de julio de 2021, pues haciendo el símil con una escuela, tenemos en el Legislativo alumnos, pero sin profesores.
Como vemos el próximo Poder Legislativo tendrá que reformar lo reformable para que el sistema electoral funcione mejor, pero no solo ello, incluso normatividad para que el Senado y la Cámara de Diputados puedan concordar y concertar en caso de discrepancias y para que el Senado sea de origen solo nacional y la llamada Cámara Baja local.
Ahora la tarea que compete a las autoridades electorales, a los partidos políticos y alianzas, así como a los medios de prensa es enseñar a votar, para así evitar errores, impugnaciones y nulidades, pero también para que los ciudadanos voten conscientemente y no con pasiones, por más razonables que parezcan ser. Instemos al voto consciente.