La crisis en el Ejecutivo se profundiza luego de que el ministro de Relaciones Exteriores dejara su cargo tras discrepancias por la postergación de la compra de aeronaves militares valorizadas en US$ 3.500 millones.
El canciller Hugo de Zela presentó su renuncia irrevocable al cargo en medio de la controversia generada por la decisión del gobierno de postergar la compra de 24 aviones F-16 Block 70 destinados a la Fuerza Aérea del Perú.
La dimisión se produce días después de que el presidente José María Balcázar anunciara que dejaría en pausa la firma del contrato con la empresa estadounidense Lockheed Martin, valorizado en aproximadamente US$ 3.500 millones, argumentando que será el próximo gobierno quien tome una decisión definitiva sobre una compra de esa magnitud.
La medida provocó fuertes cuestionamientos desde distintos sectores políticos y también dentro del propio gabinete. La Comisión de Defensa del Congreso citó al premier, al ministro de Defensa y al canciller para explicar los motivos detrás de la postergación del proceso.
Horas antes también se conoció la renuncia del ministro de Defensa, lo que evidencia una creciente crisis política dentro del Ejecutivo por una decisión que además ha generado tensiones diplomáticas con Estados Unidos.
La salida de Hugo de Zela marca un nuevo episodio de inestabilidad en el gobierno, mientras crece la presión para esclarecer el futuro de la compra militar y sus implicancias para la defensa nacional y las relaciones internacionales del Perú.