La celebración de Año Nuevo se convirtió en una pesadilla de violencia cuando sicarios armados abrieron fuego contra la orquesta de cumbia ‘Carlos Miguel y Orquesta’ durante un concierto en la urbanización La Flor, Carabayllo, dejando a dos músicos heridos de bala.
El brutal ataque ocurrió minutos después de la medianoche del viernes cuando la agrupación interpretaba uno de sus temas ante decenas de asistentes. Las imágenes de las cámaras de seguridad muestran el momento preciso en que varios sujetos armados, a bordo de motocicletas, irrumpen en el lugar y disparan sin piedad contra el escenario.
ESCENA DE TERROR
Los videos revelan escenas desgarradoras: el público corriendo despavorido entre gritos y llantos, músicos tirándose al suelo buscando protección, y dos integrantes de la orquesta cayendo heridos mientras sus compañeros intentan auxiliarlos en medio del caos.
La Policía Nacional encontró tres casquillos de bala en las inmediaciones, aunque testigos aseguran haber escuchado más disparos. Los peritos continúan con las investigaciones forenses en la zona.
«EL ATENTADO IBA DIRIGIDO A MÍ»
Carlos Miguel Morales, líder de la agrupación, reveló en declaraciones exclusivas que el ataque habría sido dirigido específicamente contra él y que podría estar vinculado a extorsión. El músico confesó que viene recibiendo amenazas desde que inició su proyecto musical hace varios años.
«Obviamente que era hacia mí el atentado, todo va directo conmigo, pero esto es una pesadilla. Lo primordial es la salud de mis chicos», expresó visiblemente conmovido.
De manera alarmante, Morales admitió que nunca denunció las amenazas por temor a represalias, una situación que refleja el clima de terror que enfrentan artistas y empresarios en el país.
LLAMADO URGENTE A LAS AUTORIDADES
El líder de la orquesta hizo un llamado desesperado a las autoridades para que implementen medidas efectivas de seguridad ante el incremento exponencial de hechos violentos contra el sector artístico.
Este ataque se suma a una preocupante ola de violencia que ha azotado el mundo de la música popular peruana, donde extorsionadores y bandas criminales aterrorizan a artistas exigiendo cupos para permitirles realizar presentaciones.
Los dos músicos heridos se encuentran recibiendo atención médica. Sus identidades no han sido reveladas por motivos de seguridad.