Tras la clasificación de Palmeiras y Flamengo, el presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol impulsa la idea de trasladar la final desde Lima hacia territorio brasileño.
Lima había sido confirmada como sede de la final de la Copa Libertadores 2025, una designación que prometía una fiesta continental pese al contexto político que atravesó el país. Sin embargo, la reciente clasificación de Palmeiras y Flamengo ha reavivado presiones desde Brasil para modificar la sede a menos de un mes del partido.
El escenario se encendió tras la remontada histórica del Palmeiras sobre LDU en el Allianz Parque, que selló una nueva final brasileña frente al Flamengo, reeditando el duelo de 2021. Apenas consumado el resultado, el presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), Samir Xaud, expresó su disposición a apoyar un eventual cambio de sede si ambos clubes lo solicitan formalmente a la Conmebol.
“El diálogo es constante. Si beneficia a los clubes, la CBF lo apoyará y procuraremos hacerlo de la mejor manera posible”, afirmó Xaud. El directivo aclaró que la federación no impulsará el pedido por iniciativa propia, pero actuará como mediadora y facilitadora si Palmeiras y Flamengo manifiestan oficialmente ese deseo.
La postura brasileña ha generado preocupación, ya que un cambio a estas alturas implicaría alterar toda la logística establecida por la Conmebol. El presidente de la CBF insistió en que “por ahora, la final sigue siendo en Lima”, pero reconoció que “con una final totalmente brasileña, existe la posibilidad de traerla a Brasil si los clubes así lo solicitan”.
De concretarse, sería la segunda final entre ambos equipos en apenas cuatro años, luego de la disputada en Montevideo en 2021, cuando Palmeiras se consagró campeón con un gol agónico en la prórroga.
Mientras tanto, la Conmebol mantiene firme su decisión: la gran final de la Copa Libertadores 2025 se jugará el 29 de noviembre en el Estadio Nacional de Lima. No obstante, la presión desde Brasil promete intensificarse en las próximas semanas.