El Banco Central ajustó al alza su estimación de crecimiento para 2026, destacando la resiliencia de la economía peruana frente a El Niño y la crisis del gas.
El Banco Central de Reserva del Perú sorprendió al elevar su proyección de crecimiento económico a 3,2% para el 2026, a pesar de un contexto adverso marcado por el fenómeno de El Niño costero de 2026 y la crisis energética por el desabastecimiento de gas.
Según explicó la entidad, este ajuste refleja una visión más optimista sobre la capacidad de recuperación y resistencia de la economía peruana, que continúa mostrando dinamismo en distintos sectores productivos.
Uno de los principales factores que sostienen este crecimiento es la fuerte demanda interna, que ya venía mostrando un desempeño sólido desde inicios de año, impulsando el consumo y la inversión.
Además, el contexto internacional también juega a favor del Perú. Los altos precios de minerales como el cobre, oro y plata han contribuido a mantener un flujo positivo de exportaciones, fortaleciendo la actividad económica.
Sin embargo, el panorama no está exento de riesgos. La economía enfrenta “choques” importantes como las intensas lluvias asociadas a El Niño, que afectan infraestructura y producción, así como la crisis del gas provocada por la interrupción del suministro desde Camisea, que elevó costos energéticos y afectó industrias.
A pesar de estos factores, el BCRP considera que el país mantiene fundamentos sólidos, lo que le permite sostener una proyección de crecimiento moderada pero estable, en línea con años anteriores.
Especialistas coinciden en que, si se disipan los impactos del clima y la crisis energética, la economía peruana incluso podría crecer por encima de lo estimado, consolidando su recuperación en el corto plazo.