César Nakazaki advierte que la Fiscalía no podrá usar el testimonio del exgerente de Villarán si no formalizó su colaboración eficaz antes de su muerte.
El abogado de Jorge Barata, César Nakazaki, lanzó una advertencia contundente: el testimonio de José Miguel Castro, exgerente municipal de la gestión de Susana Villarán, “no existe” si no se concretó legalmente un acuerdo de colaboración eficaz con la Fiscalía antes de su fallecimiento.
En declaraciones a RPP, Nakazaki explicó que la declaración de un aspirante a colaborador eficaz solo tiene validez legal si culmina en un acuerdo formal con el Ministerio Público. En caso contrario, la ley establece que no puede ser utilizada como prueba en juicio, ni siquiera como antecedente. “La ley dice que, si no hay acuerdo, la declaración no existe. Ni siquiera es inutilizable, simplemente no existe”, sentenció.
Castro fue encontrado sin vida el último domingo en su vivienda de Miraflores, con un corte en el cuello y cuchillos con sangre, en circunstancias que aún son investigadas. Su muerte ocurre a pocas semanas del inicio del juicio oral contra la exalcaldesa Susana Villarán, previsto para septiembre.
Según Nakazaki, si el testimonio de Castro no fue trasladado al proceso penal contra Villarán antes de su muerte, este no podrá ser utilizado. Solo serían válidos los elementos de corroboración, como documentos, extractos bancarios o testigos adicionales, presentados por el exfuncionario durante su proceso de colaboración.
Además, apuntó directamente a la responsabilidad del Ministerio Público por no haber concretado el acuerdo. “El primer responsable es la Fiscalía. Esta es una herramienta de investigación, y quien tiene la obligación de probar el delito es el fiscal. Él tiene el poder legal para sacar adelante una colaboración eficaz”, afirmó.
Respecto al rol de su patrocinado, Jorge Barata, Nakazaki aseguró que el testimonio de Castro le resulta irrelevante, pues Barata ya cerró su proceso bajo un acuerdo de colaboración eficaz y actualmente actúa solo como testigo. “Él ha dado más de 90 testimoniales. ¿Por qué no daría el número 91? El problema fue querer obligarlo a declarar presencialmente, algo que no está en el acuerdo”, explicó.
Nakazaki también señaló que Odebrecht ya entregó toda la información sobre el caso Villarán hace años, y que el problema central fue la empresa OAS, no Odebrecht. “La acusación está armada con lo que aportó Odebrecht. El testimonio de Castro no cambia nada”, remarcó.