El complejo arqueológico de Espinar gana relevancia tras investigaciones del Ministerio de Cultura que revelaron estructuras ceremoniales, viviendas y más de 3 mil piezas metálicas, además de precisiones sobre su dimensión frente a Machu Picchu.
Durante años, el complejo arqueológico de T’aqrachullo, ubicado en la provincia cusqueña de Espinar, permaneció fuera de los principales circuitos turísticos y del debate académico masivo. Las estructuras de piedra dispersas en la zona apenas figuraban en estudios especializados, mientras las comunidades locales convivían con restos arqueológicos cuya importancia aún no había sido plenamente interpretada.
Investigaciones del Ministerio de Cultura entre 2019 y 2025
La situación cambió tras las investigaciones impulsadas por el Ministerio de Cultura entre 2019 y 2025, que permitieron identificar una importante concentración de estructuras ceremoniales, viviendas y objetos metálicos. Estos hallazgos posicionaron al sitio dentro del debate arqueológico nacional e internacional, especialmente luego de publicaciones que sugirieron su posible vínculo con el antiguo templo de Ancocagua mencionado en crónicas coloniales.
Comparaciones con Machu Picchu y aclaraciones técnicas
El creciente interés mediático llevó a comparaciones con Machu Picchu, lo que motivó precisiones por parte de especialistas. El arqueólogo Emerson Pereira Pacheco señaló que se ha “tergiversado” la información sobre la dimensión real del complejo frente a la ciudadela incaica.
Explicó que el Santuario Histórico de Machu Picchu abarca más de 32 mil hectáreas en total, mientras que T’aqrachullo cuenta con 17 hectáreas. Además, precisó que el área nuclear donde se concentran las principales estructuras tiene aproximadamente 9 hectáreas, por lo que no existe una comparación directa en términos de extensión territorial.
Inversión, excavaciones y hallazgos materiales
La Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco informó que entre 2019 y 2025 se ejecutaron trabajos de investigación y restauración con una inversión superior a 11 millones de soles. Estas intervenciones permitieron identificar cerca de 500 estructuras arqueológicas, entre viviendas, colcas, espacios funerarios y áreas ceremoniales.
Asimismo, se recuperaron más de 3 000 piezas elaboradas en oro, plata y cobre, lo que evidencia la relevancia ritual y social del complejo en distintas etapas de ocupación andina.
Evidencias de múltiples culturas andinas
Los estudios arqueológicos han identificado ocupaciones correspondientes a las culturas Wari, Cana e Inca. Parte de las estructuras conserva muros de piedra trabajada manualmente y sistemas constructivos con mortero de tierra y arcilla, lo que confirma una ocupación prolongada y compleja del sitio.
Zona aún en exploración y potencial turístico
Pese a los avances, los investigadores estiman que entre el 20 % y 30 % del complejo aún no ha sido explorado, lo que abre nuevas posibilidades para futuras investigaciones.
El arqueólogo Pereira Pacheco destacó además el potencial turístico del sitio debido a su ubicación en Espinar y su cercanía a los tres cañones de la provincia. En esa línea, las autoridades evalúan nuevas etapas de conservación y puesta en valor para ampliar su acceso y aprovechamiento cultural.
Valor arqueológico más allá de las comparaciones
Finalmente, los especialistas remarcaron que el valor de T’aqrachullo no depende de su comparación con otros sitios como Machu Picchu, sino de su propia riqueza histórica, diversidad de hallazgos y aporte al conocimiento de las civilizaciones andinas.