El país enfrenta una jornada marcada por nuevas salidas en el Ejecutivo, incertidumbre electoral y un inesperado anuncio internacional en medio de un clima de tensión política.
Perú vive horas de alta tensión tras la renuncia del ministro de Defensa y del canciller, en medio de cuestionamientos por la postergación de la compra de aviones F-16 y discrepancias dentro del Gobierno.
A esta crisis se suma la salida del jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), tras las irregularidades registradas en la primera vuelta electoral, lo que ha incrementado la preocupación por la organización de la segunda vuelta.
La incertidumbre también alcanza al sistema electoral, luego de reportes sobre vacíos en cargos clave vinculados al proceso de elecciones, en medio de críticas por fallas logísticas y pedidos de reformas urgentes.
En paralelo, China sorprendió al anunciar una millonaria donación al Perú, hecho que ha generado diversas reacciones en el escenario político y económico.
El panorama refleja una jornada convulsionada para el país, marcada por renuncias, cuestionamientos institucionales y movimientos internacionales en un momento clave para el futuro político del Perú.