A pocos días de las elecciones del 12 de abril, los aspirantes a la presidencia del Perú redoblan esfuerzos en sus cierres de campaña, buscando atraer al importante segmento de votantes indecisos.
A diferencia de procesos anteriores, en esta oportunidad los partidos políticos han optado por descentralizar sus mítines finales, llevando sus actividades no solo a Lima, sino también a las principales regiones del país. Esta estrategia busca fortalecer su presencia territorial y conectar directamente con los electores fuera de la capital.
Analistas electorales destacan que esta tendencia refleja un cambio en la dinámica de las campañas, donde la proximidad con la ciudadanía y la visibilidad en diversas localidades se vuelven factores clave para consolidar votos en la recta final del proceso electoral.