El liderazgo femenino se ha convertido en un motor imparable para el emprendimiento en el Perú. Este protagonismo no solo impulsa la innovación, sino que está redefiniendo sectores clave de la economía y marcando el rumbo de la formalización.
El tejido empresarial peruano continúa transformándose con una participación femenina cada vez más sólida. Según el Ministerio de Producción, las mujeres están al frente de 4 de cada 10 de las pymes formales en el país, consolidándose no solo como gestoras de negocios, sino como piezas fundamentales para la estabilidad y el crecimiento económico nacional.
Sin embargo, dar el primer paso en el rubro empresarial no siempre es sencillo. La incertidumbre sobre la inversión inicial, el manejo de los costos o la posibilidad de no obtener resultados inmediatos suele convertirse en una barrera. Por ello, contar con información clara y herramientas prácticas resulta determinante para iniciar con mayor seguridad.
Es en este marco que, Molitalia, junto con la ONG TANI han desarrollado en conjunto la 3ra edición del programa educativo “Tú tienes pasta para inspirar”, el cual tiene como finalidad impulsar la autonomía económica en madres, adolescentes y jóvenes en situación de vulnerabilidad.
Desde su experiencia técnica en formación productiva, Sara Cifuentes, directora ejecutiva de la ONG TANI, identifica cinco aspectos prioritarios que deben considerarse para iniciar un emprendimiento con bases sólidas y sostenibles, según señala la especialista:
- Definir una propuesta clara y viable: Es fundamental identificar qué producto o servicio se ofrecerá, cuál es su valor diferencial y a qué público estará dirigido. Empezar con una idea concreta permite enfocar esfuerzos y recursos.
- Conocer y calcular los costos reales: Antes de fijar precios, es necesario considerar insumos, tiempo de producción, transporte y otros gastos asociados. Un precio bien calculado evita pérdidas y permite proyectar crecimiento.
- Separar y organizar las finanzas: Diferenciar los ingresos del negocio de los gastos personales y llevar un registro básico facilita la toma de decisiones y mejora el control financiero.
- Validar el producto en el entorno cercano: Probar el producto con clientes potenciales, recoger opiniones y realizar ajustes contribuye a mejorar calidad, presentación y competitividad.
- Crecer de manera progresiva y planificada: Reinvertir parte de las ganancias y establecer metas alcanzables permite consolidar el emprendimiento sin asumir riesgos innecesarios.
Estos factores clave forman parte del programa productivo que ya viene generando resultados positivos. Dicha iniciativa está orientada a brindar herramientas concretas que permitan transformar habilidades cotidianas en oportunidades sostenibles de generación de ingresos, contribuyendo así a una mayor autonomía económica femenina y al fortalecimiento de capacidades productivas y de gestión.
Acerca de Molitalia
Molitalia es una empresa comprometida con la creación de valor compartido, garantizando un desempeño sostenible en los ámbitos económico, social y medioambiental a lo largo de su cadena de valor. Su modelo de negocio se basa en cinco pilares de sostenibilidad, que fortalecen sus relaciones con los grupos de interés y aseguran su desempeño a largo plazo. Cuenta con un amplio portafolio de marcas, incluyendo Molitalia, Pomarola, Costa, Ambrosoli, Fanny, 3 Ositos, Todinno, Mimascot, Nutrican y Zeus, consolidándose como una de las compañías más respetadas y valoradas del país.