La congresista Maricarmen Alva se refirió por primera vez a su derrota en la elección interna para la Presidencia del Perú y atribuyó el resultado a negociaciones parlamentarias donde, según ella, José María Balcázar fue preferido por ser “más fácil de manejar” por las bancadas, además de criticar el ofrecimiento de ministerios durante el proceso.
La parlamentaria Maricarmen Alva ofreció sus primeras declaraciones públicas tras perder la votación interna del 18 de febrero, en la que buscaba asumir la Presidencia de la República en funciones de la jefatura de Estado interina. En esa elección, Balcázar obtuvo un respaldo mayoritario del Congreso y se impuso a Alva en la segunda ronda de votaciones.
Alva sostuvo ante medios de comunicación que la diferencia no se debió a una falta de capacidad o antipatías personales, sino más bien a que su contrincante era “más fácil de manejar” por diversas bancadas parlamentarias, lo que facilitó consolidar apoyos en su favor. La congresista también mencionó que se realizaron ofrecimientos de cargos ministeriales a distintos grupos, con el objetivo de asegurar votos para Balcázar.
La legisladora afirmó respetar al presidente Balcázar, aunque cuestionó la lógica de las negociaciones que llevaron a su elección y destacó que su propuesta buscaba impulsar cambios en el gabinete con una visión distinta a la continuidad política predominante.
Este episodio se desarrolla en un contexto político marcado por constantes cambios en el liderazgo del país y negociaciones entre diversas fuerzas políticas en el Congreso. La elección de Balcázar como presidente interino refleja los acuerdos y dinámicas actuales del Parlamento, que también enfrenta retos como la estabilidad institucional y la preparación de las próximas elecciones generales.