En entrevista para Diario El Noticia, Haydee Injante, abogada tributarista de Enfoque Contable, señala que la reciente baja del dólar responde a factores coyunturales como las expectativas sobre tasas en Estados Unidos y el precio de los minerales, y recomienda a las empresas no asumir que el tipo de cambio bajo será permanente, sino incorporar el riesgo cambiario en su planificación financiera.
¿Qué escenarios cambiarios se proyectan para los próximos meses?
En los próximos meses, el escenario más probable es de estabilidad con episodios de volatilidad moderada. La reciente baja del dólar no responde a un cambio estructural, sino a factores coyunturales como expectativas sobre las tasas de interés en Estados Unidos, el comportamiento de los precios de los minerales y la oferta de divisas en el mercado local.
Mientras el contexto externo se mantenga relativamente estable y no surjan tensiones internas significativas, el tipo de cambio podría mantenerse contenido. Sin embargo, cualquier ajuste en la política monetaria internacional o evento político relevante puede generar una corrección rápida.
El dólar hoy refleja calma en el mercado, pero no una garantía de permanencia.
¿Qué señales deberían monitorear las empresas para anticipar un cambio de tendencia?
Las empresas deberían seguir de cerca tres grandes señales:
primero, las decisiones y comunicados de la Reserva Federal de Estados Unidos; segundo, la evolución de los precios del cobre y otros commodities que impactan directamente en la entrada de dólares al país; y tercero, los indicadores de riesgo país y estabilidad fiscal.
Además, es clave observar factores internos que puedan alterar la confianza, como cambios regulatorios o incertidumbre política.
Más allá del análisis macroeconómico, lo importante es incorporar el riesgo cambiario en la planificación financiera mensual. El error más frecuente es reaccionar cuando el dólar ya subió; la gestión adecuada se hace de manera preventiva.
¿Cuál sería su principal recomendación para las empresas que hoy operan en un entorno de dólar débil?
La principal recomendación es no asumir que el dólar bajo será permanente. Un tipo de cambio contenido puede mejorar ciertos indicadores contables, especialmente en empresas con deudas en moneda extranjera, pero ello no necesariamente mejora su liquidez ni su capacidad operativa real.
Las empresas deberían revisar su exposición en dólares, evaluar si sus márgenes son sensibles a variaciones cambiarias y construir presupuestos bajo escenarios prudentes.
El entorno actual debe aprovecharse para fortalecer la estructura financiera y ordenar la gestión de riesgos. La volatilidad cambiaria no ha desaparecido; simplemente está contenida.