El presidente interino del Perú, José María Balcázar, inició su gestión con un alto nivel de rechazo ciudadano. Según la última encuesta de Ipsos, publicada por el diario Perú21, el 63% de peruanos desaprueba su designación, mientras que solo el 24% expresa aprobación.
Balcázar asumió la presidencia interina el 18 de febrero de 2026 tras las negociaciones en el Congreso que derivaron en la censura del también breve mandatario José Jerí. El nuevo jefe de Estado se impuso primero frente a tres listas y posteriormente, en segunda vuelta, ante la candidatura de Maricarmen Alva.
El inicio del corto mandato de Balcázar se caracteriza por un bajo nivel de expectativas ciudadanas. La percepción predominante es que la situación del país empeorará o, en el mejor de los casos, se mantendrá igual durante su gestión. El descontento con su designación por parte del Congreso se mantiene tanto en Lima como en el interior del país.
La desaprobación del actual mandatario contrasta con el respaldo que obtuvo Jerí al inicio de su breve gobierno, cuando el 45% de la población aprobaba su gestión. El contexto político y el origen congresal de la designación de Balcázar explican, según analistas, el escaso entusiasmo ciudadano con el nuevo gobierno.