Fiscalía Ambiental inició diligencias tras viralización de videos donde se observa esta práctica prohibida frente al litoral limeño.
El Ministerio Público informó que ha iniciado una investigación preliminar tras detectarse a sujetos practicando pesca ilegal mediante la modalidad conocida como ‘traqueo’ en el mar de Chorrillos.
A través de un comunicado, la institución precisó que la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental (FEMA) de Lima abrió proceso “contra los que resulten responsables” por este presunto delito ambiental.
Como parte de las diligencias, representantes del Ministerio Público, de la Policía Nacional del Perú, del Ministerio de la Producción (Produce) y de la Dirección General de Capitanías y Guardacostas (Dicapi) realizaron una verificación in situ para constatar los daños ocasionados por esta práctica ilegal.
“La Coordinación Nacional de las Fiscalías Especializadas en Materia Ambiental reafirma su compromiso en la defensa de los recursos hidrobiológicos y en la lucha contra las actividades extractivas ilegales que afectan el equilibrio ambiental y el patrimonio natural del país”, señaló la entidad.
Videos evidenciaron pesca prohibida frente a restaurante emblemático
Hace aproximadamente un mes se viralizaron en redes sociales imágenes donde se observa a varios sujetos realizando pesca por ‘traqueo’ en el mar de Chorrillos, frente a Lima, en inmediaciones del restaurante El Salto del Fraile.
Esta modalidad está prohibida por ley desde hace más de una década, debido al grave impacto que genera sobre la vida marina del litoral peruano.
Para comprender la magnitud del daño, RPP conversó con un pescador —cuya identidad se mantiene en reserva— quien explicó el mecanismo utilizado.
Según relató, los implicados aprovechan la marea baja para desplegar redes a lo largo de la rompiente, encerrando cardúmenes de especies como chita y corvina. Posteriormente, buzos ingresan al mar para espantar a los peces y forzarlos a dirigirse hacia las redes, incluso persiguiéndolos entre las rocas donde buscan refugio.
“Cuando se pesca con cordel o buceo, puedes sacar algunas capturas, pero el cardumen escapa. En el mejor de los casos, se obtienen diez peces”, explicó.
En cambio, con el ‘traqueo’, “encierran toda la piedra donde vive el cardumen y meten buzos a espantar el pescado. Si hay cinco toneladas de chita o corvina, lo sacan todo. No queda un solo pescado, ni siquiera los que están por debajo de la talla mínima”, advirtió.
Impacto ambiental
Especialistas advierten que esta práctica no solo afecta a especies comerciales, sino también al ecosistema marino, al arrasar con juveniles y alterar el equilibrio natural del hábitat costero.
La investigación determinará las responsabilidades penales correspondientes y posibles sanciones por delitos ambientales.