Nueva resolución abre la puerta a que profesionales sin especialidad en Medicina Intensiva ejerzan en cuidados críticos, generando rechazo del gremio.
La Resolución Ministerial N.º 115-2026/MINSA, publicada el 11 de febrero, deja sin efecto la RM 489-2005 y la RM 161-2020, eliminando la exigencia que obligaba a que las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) estuvieran a cargo de médicos especialistas en Medicina Intensiva. Este cambio deroga el estándar técnico que rigió por más de dos décadas.
Desaparición de la UCI y nueva denominación
La norma reemplaza la denominación “Servicio de Cuidados Intensivos” por “Unidad Productora de Servicios de Salud – Cuidados Intensivos (UPSS Cuidados Intensivos)”. Este cambio no es solo nominal, sino que integra a las UCI dentro del esquema de Unidades Productoras de Servicios de Salud, generando reorganización administrativa y funcional en las IPRESS públicas y privadas.
Flexibilización que preocupa al sector
En 2020, durante la pandemia, se permitió de manera excepcional que médicos de otras especialidades, como Emergencias, Medicina Interna, Anestesiología, Cardiología o Neumología, trabajaran en las UCI, pero esa medida estaba condicionada a la emergencia sanitaria. Con la nueva NTS 244-2026, desaparece la obligatoriedad del especialista, permitiendo que médicos sin formación en Medicina Intensiva puedan asumir funciones críticas.
Rechazo del gremio de especialistas
La Sociedad Peruana de Medicina Intensiva (Sopemi) advirtió que la atención en UCI “es un acto médico altamente especializado, que exige formación formal, certificada y registrada en la especialidad de Medicina Intensiva”. El gremio destacó que permitir que médicos no especialistas ejerzan funciones críticas podría generar responsabilidades legales y vulnerar la seguridad de los pacientes.
Exhortaron a las autoridades, órganos de control y operadores de justicia a “hacer cumplir estrictamente las normas técnicas y legales vigentes, protegiendo el derecho fundamental a la salud y la seguridad de los pacientes críticos”.
Polémica en redes y riesgos clínicos
La medida también provocó reacciones en redes sociales. Un especialista en cuidados intensivos criticó duramente: “Eso quiere decir que cualquier médico con un curso de UCI te va a atender en una UCI, suponiendo un riesgo real para el paciente… Cuando más se necesitan especialistas, el gobierno prácticamente anula la especialidad”.
Las UCI representan el nivel más alto de complejidad hospitalaria y atienden a pacientes con riesgo vital. La flexibilización de los requisitos profesionales no solo plantea un debate administrativo, sino ético y clínico, con potencial impacto directo en la seguridad de los pacientes más graves del sistema de salud.