- La construcción de un puente peatonal en el Conjunto Habitacional San Juan de Miraflores afectaría áreas verdes de uso común.
- Residentes advierten que la obra incrementaría los riesgos de inseguridad en una comunidad conformada mayoritariamente por adultos mayores y familias.
La Asociación de Propietarios del Conjunto Habitacional San Juan de Miraflores (FONAVI) denunció públicamente la construcción de un nuevo puente peatonal que atraviesa parte de su territorio residencial y que, según advierten, se estaría ejecutando a costa de áreas verdes destinadas al uso comunitario y sin una adecuada evaluación del impacto social y de seguridad.
De acuerdo con los vecinos, el puente peatonal tendría como finalidad facilitar el tránsito masivo de personas hacia un conocido centro comercial ubicado en la zona, convirtiendo al conjunto habitacional en una vía de paso constante, pese a tratarse de un espacio cerrado, residencial y habitado en su mayoría por adultos mayores.
“La ubicación y el diseño de este puente no responden a una necesidad de la comunidad, sino a intereses externos de un centro comercial. Se está usando nuestro Conjunto Habitacional como corredor de tránsito, mutilando nuestras áreas verdes y exponiendo a los vecinos a una mayor inseguridad ciudadana y a extorsiones de los pequeños negocios de la zona”, señaló Carlos Enrique Chuquiruna Achaca, presidente de la Asociación de Propietarios del Conjunto Habitacional San Juan de Miraflores (FONAVI).
La preocupación de los vecinos se intensifica debido a que el puente colinda con zonas donde se desarrolla actividad nocturna informal y de carácter sexual, tolerada -según señalan- a la vista de las autoridades, exponiendo diariamente a niños y familias a escenas inapropiadas y vulnerando gravemente su derecho a vivir en un entorno seguro. A ello se suman antecedentes de extrema violencia en la zona, como la detonación de artefactos explosivos y robos constantes. Frente a esta situación, los residentes afirman que, pese a la falta de respuesta de las instancias competentes, la comunidad continúa creciendo y organizándose para proteger su entorno y su seguridad.
“El puente no solo mutilaría áreas verdes que son patrimonio común del vecindario, sino que rompería la tranquilidad de una comunidad con más de 45 años de historia. Aquí viven abuelos, familias completas y niños que hoy sienten miedo de lo que pueda pasar”, advirtió el dirigente vecinal.
Los vecinos sostienen que no han sido consultados formalmente ni informados de manera transparente sobre el proyecto, pese a que este tendría un impacto directo en su calidad de vida, seguridad y derecho a la propiedad.
Ante esta situación, la Asociación de Propietarios hizo un llamado urgente a las autoridades e instancias competentes para que se investigue la legalidad del proyecto, se evalúe su impacto urbano y se priorice la protección de los derechos de la comunidad.
