El fraude impulsado por IA —incluidos los deepfakes y la clonación de voz— está redefiniendo las preocupaciones de seguridad a medida que los consumidores adoptan nuevas formas de pago. La buena noticia: los consumidores confían en sus proveedores —especialmente en las instituciones financieras y en redes como Mastercard— para mantener su dinero y datos protegidos, y se sienten capaces de cuidarse en los entornos digitales.
Mastercard presentó los resultados de su más reciente encuesta regional enfocada en la percepción de ciberseguridad en América Latina y el Caribe. El estudio revela que, a medida que los pagos digitales se vuelven parte de la vida diaria y su conveniencia aumenta, surge un nuevo paradigma en la región: aunque los consumidores se sienten cada vez más seguros de su capacidad para desenvolverse en el mundo digital, el miedo al fraude y a las estafas continúa siendo su mayor preocupación.
Según la encuesta, ocho de cada diez latinoamericanos (80%) dicen sentirse capaces de protegerse en línea —un claro indicador de la creciente madurez digital en la región. Sin embargo, cerca de la mitad (47%) identifica el fraude y las estafas como su principal frustración al realizar transacciones digitales, lo que resalta una tensión crítica entre confianza y cautela en una era de creciente inclusión financiera.
En el Perú, esta madurez digital ya es un hecho cotidiano: los pagos digitales están plenamente integrados en la rutina, cerca de la mitad de los consumidores los usan a diario y cuatro de cada diez los usan semanalmente, en todos los rangos de edad. A la vez, cerca de 8 de cada 10 peruanos (79%) se sienten confiados de poder protegerse frente al fraude en línea, aunque el temor al fraude sigue siendo su principal frustración al pagar digitalmente, seguido por preocupaciones de privacidad.
“Mientras la región continúa su camino de transformación digital, las personas viven en una doble realidad: son cada vez más expertas en lo digital y abiertas a la innovación, pero también conscientes de que las estafas se están volviendo más sofisticadas”, señaló Ana Lucia Magliano, vicepresidenta ejecutiva de Servicios para Mastercard América Latina y el Caribe. “Estos datos refuerzan la oportunidad colectiva de cerrar la brecha de confianza con soluciones que ayuden a las organizaciones y a los consumidores a adelantarse a las amenazas.”
Para proteger a las personas en el entorno digital, Mastercard va más allá de asegurar transacciones al proteger cada interacción. La compañía utiliza inteligencia artificial, analítica avanzada y modelado de comportamiento para anticipar y prevenir amenazas antes de que ocurran —respaldado por una inversión de US$11 mil millones en ciberseguridad durante los últimos cinco años. Recientemente, Mastercard lanzó Mastercard Threat Intelligence, la primera solución de su tipo que aplica inteligencia de amenazas a gran escala en todo el ecosistema de pagos, permitiendo que los bancos detecten y respondan a amenazas emergentes antes de que se produzca el fraude.
Confianza digital con cautela
La participación de los consumidores en las finanzas digitales ha aumentado en toda la región: las tarjetas de débito (89%) y crédito (84%) ya dominan las transacciones cotidianas. Nuevas tecnologías de pago también están en auge —las transferencias en tiempo real (79%) y las billeteras digitales (74%) crecen rápidamente a medida que los consumidores buscan velocidad y conveniencia.
En el Perú, las tarjetas de débito siguen siendo el método más usado y conocido, pero las billeteras digitales ya se posicionan como el segundo método más utilizado, y las transferencias en tiempo real vienen ganando tracción como alternativa rápida y conveniente.
Sin embargo, este mismo impulso ha traído nuevas inquietudes. Más allá del fraude y las estafas, las preocupaciones por la privacidad (32%) relacionadas con el uso o intercambio de datos personales o financieros continúan generando incertidumbre. El surgimiento del fraude impulsado por IA, incluidos los deepfakes y la clonación de voz, es especialmente alarmante, y es citado por 43% de los encuestados como una amenaza emergente que está redefiniendo la percepción de seguridad.
Entre peruanos, estas modalidades aparecen como la principal preocupación hacia el futuro, reflejando cautela ante estafas cada vez más sofisticadas.
El nuevo rostro del fraude
Las estafas tradicionales están evolucionando rápidamente. Las estafas telefónicas o de voz siguen siendo el tipo de fraude más común en la región (32%), seguidas de los ataques en redes sociales y el phishing.
En el país, el patrón es el mismo: las estafas por teléfono/voz son las más frecuentes, seguidas de intentos en redes sociales y phishing por correo.
Confianza y transparencia: claves para el crecimiento digital
Los datos también subrayan la importancia de la confianza para sostener la adopción digital. Los bancos (89%) y las redes de pago como Mastercard (82%) surgieron como las instituciones más confiables para resguardar el dinero y los datos. Esta confianza es un pilar esencial para el crecimiento digital en una región donde la inclusión y la innovación están transformando la forma de pagar y recibir pagos.
En el Perú, la confianza también está anclada en instituciones tradicionales: los bancos lideran como los proveedores más confiables para proteger dinero y datos, seguidos muy de cerca por redes de pago como Mastercard; las fintech y billeteras digitales son vistas como seguras, pero todavía detrás de la banca.
Los consumidores también expresaron preferencias claras por funciones que refuerzan su sensación de seguridad:
- Alertas proactivas y herramientas de monitoreo (59%)
- Políticas claras de protección y reembolso ante fraudes (57%)
- Métodos de autenticación más sólidos como biometría o passkeys (53%)
En el Perú, las dos palancas más potentes para sentirse seguros son: autenticación más fuerte (biometría, doble factor, etc.); y herramientas para monitorear la actividad en tiempo real. Además, cerca de la mitad de encuestados recuerda haber recibido educación en seguridad de su banco o proveedor, y la mayoría la considera útil, aunque los más jóvenes reportan menor exposición.
Estas expectativas revelan una oportunidad para la industria: combinar educación, transparencia y un diseño de seguridad intuitivo que empodere a los usuarios sin frenar el avance digital.
Uniendo innovación y seguridad
Incluso con la evolución de las amenazas, el optimismo permanece. Más de la mitad de los consumidores dice estar más entusiasmado con pagos más rápidos y simples (51%) y con un checkout en línea más seguro basado en biometría y tokenización (31%), innovaciones que combinan conveniencia y confianza.
En el Perú, se prioriza la conveniencia: las innovaciones que vuelven los pagos más rápidos y simples, como las transferencias en tiempo real, generan el mayor interés, mientras que avances de seguridad como el checkout biométrico, se posicionan como el segundo factor más relevante.
“Estos hallazgos muestran que la economía digital seguirá acelerándose cuando hagamos que la seguridad y la confianza sean inseparables de la innovación”, agregó Magliano. “Las personas quieren una seguridad visible —como alertas o biometría— respaldada por protecciones sólidas que actúan de forma invisible.”
Alcance y metodología del estudio
El estudio fue liderado por Mastercard y realizado por la agencia independiente Many Minds Group. En octubre de 2025, se llevó a cabo una encuesta cuantitativa en línea entre 3,577 adultos en 12 países de América Latina y el Caribe: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, Guatemala, México, Panamá, Perú y Puerto Rico. La muestra incluyó consumidores bancarizados que realizaron compras en comercio electrónico o usaron banca en línea en los últimos seis meses, representando a la población digital activa de entre 18 y 65 años.