Las intensas lluvias en Cusco obligaron a suspender rutas clave hacia Machu Picchu por riesgos a la seguridad, afectando tanto el acceso amazónico peatonal como el tradicional Camino Inca.
El acceso amazónico peatonal hacia Machu Picchu Pueblo permanece cerrado de manera temporal tras la caída de un huaico registrada durante la madrugada del 25 de enero en el sector Mandor, en la región Cusco. La Municipalidad Distrital de Machu Picchu dispuso la suspensión inmediata del tránsito en ambos sentidos debido a los daños ocasionados a la vía y al riesgo que representa para turistas y residentes.
La restricción comprende el tramo entre Hidroeléctrica, kilómetro 122, y Machu Picchu Pueblo, kilómetro 110+500, y se mantendrá vigente hasta nuevo aviso. La medida se ejecuta en coordinación con el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado y la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco.
Según informaron las autoridades locales, el huaico ocasionó daños en la vía férrea, afectó varios puentes y obligó a interrumpir por completo el tránsito peatonal entre los kilómetros 114 y 115 del sector Mandor. Estas condiciones representan un peligro directo para la integridad física de quienes utilizan este acceso amazónico como ruta alternativa hacia la ciudadela.
La municipalidad precisó que la reapertura del acceso dependerá de la confirmación oficial de condiciones seguras de tránsito, priorizando la protección de los usuarios mientras se ejecutan los trabajos de rehabilitación en la zona afectada.
Camino Inca también permanecerá cerrado
A esta situación se suma el cierre temporal del Camino Inca a Machu Picchu, que permanecerá inhabilitado al turismo desde el 31 de enero hasta el 1 de marzo de 2026. La medida responde a trabajos de mantenimiento y conservación programados, según informó la jefatura del parque arqueológico de Machu Picchu.
El cierre, que se aplica cada año durante el mes de febrero, busca garantizar la seguridad de los visitantes y el cumplimiento del Reglamento de Uso Turístico Sostenible de la Red de Caminos Inca, especialmente en un periodo marcado por lluvias intensas.
Un equipo de aproximadamente 60 especialistas y obreros intervendrá el tramo que va desde Piscacucho, en el distrito de Ollantaytambo, hasta la llaqta inca de Machu Picchu. Las labores incluyen la rehabilitación del camino, mantenimiento de muros de contención, corte de vegetación, calzadura de pisos y reparación de estructuras como puentes, rampas y barandas.
También se realizarán trabajos en monumentos arqueológicos clave como Wiñaywayna, Phuyupatamarca, Intipunku y Sayacmarca, además del acondicionamiento de campamentos, drenajes, muros y servicios higiénicos.
De acuerdo con el jefe del parque arqueológico, César Medina Alpaca, el Camino Inca recibe diariamente cerca de 500 personas entre turistas y porteadores, por lo que el cierre preventivo resulta necesario ante el riesgo que generan las lluvias, que suelen prolongarse hasta marzo.