Fiscal suprema cuestionó el proceso disciplinario en su contra y defendió su actuación durante una tensa audiencia ante la Junta Nacional de Justicia.
La fiscal suprema Delia Espinoza se pronunció con firmeza frente al pedido de destitución planteado en su contra por la Junta Nacional de Justicia (JNJ) y sostuvo que su actuación se ha ceñido estrictamente al marco legal. “Si el derecho no les gusta, yo no puedo hacer nada”, declaró durante la audiencia en la que presentó su informe oral de defensa.
Espinoza cuestionó la validez del procedimiento disciplinario impulsado por la JNJ y señaló que no existe controversia jurídica real que justifique una sanción tan grave como su destitución. En ese sentido, defendió las decisiones adoptadas durante su gestión y remarcó que estas responden a una interpretación legítima del ordenamiento jurídico y al respeto por la autonomía del Ministerio Público.
Durante la sesión, la fiscal suprema protagonizó un tenso intercambio con integrantes de la JNJ, al advertir que el informe que sustenta su posible destitución contiene extractos parciales y conclusiones que —según afirmó— no reflejan de manera objetiva los hechos ni el sustento legal de sus actos.
El proceso contra Espinoza se origina por su negativa a ejecutar disposiciones relacionadas con el retorno de Patricia Benavides al cargo de fiscal de la Nación, decisión que derivó en un conflicto institucional entre el Ministerio Público y la JNJ. Para la defensa de Espinoza, las órdenes emitidas por la Junta carecieron de claridad formal y no cumplían con los requisitos legales necesarios para su ejecución.
La JNJ deberá evaluar en los próximos días el informe oral y los descargos presentados por Espinoza para determinar si corresponde imponer una sanción disciplinaria. El caso ha generado un amplio debate político y jurídico, al involucrar temas sensibles como la autonomía de la Fiscalía, el equilibrio de poderes y los límites de actuación de los órganos constitucionales.