La Comisión Multisectorial del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) elevó el estado de alerta ante condiciones cálidas del océano, lo que genera preocupación en el sector pesquero peruano por los posibles efectos adversos sobre la anchoveta y la primera temporada de pesca de 2026.
La Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) informó que el sistema de alerta climática ante un posible Fenómeno de El Niño costero cambió de la categoría de “no activo” a “vigilancia”, ante indicios de condiciones oceánicas más cálidas que podrían manifestarse desde abril de 2026 y persistir hasta octubre de este año.
Este cambio no implica que el fenómeno esté garantizado, pero sí que las condiciones están siendo monitoreadas con mayor atención debido a la posibilidad de que se registren temperaturas superficiales del mar por encima de lo normal, lo que puede alterar la distribución de especies marinas clave para la pesca industrial.
Preocupación de la pesca industrial
La Sociedad Nacional de Pesquería (SNP) advirtió que el paso a la fase de vigilancia obliga a tomar decisiones rápidas para evitar impactos negativos en el sector, especialmente en la anchoveta, que es la base de la pesca industrial peruana y de productos de harina y aceite de pescado.
Jessica Luna, presidenta de la SNP, indicó que si el mar se calienta antes de lo esperado, el recurso podría profundizarse o desplazarse, lo que dificultaría el normal desarrollo de la primera temporada de pesca de 2026, que aún no tiene fecha definida.
La salida a tiempo del crucero científico del Instituto del Mar del Perú (Imarpe) —evaluación técnica indispensable para autorizar el inicio de la temporada— se ha convertido en una prioridad para anticiparse a posibles cambios ambientales.
Impacto económico y laboral
La pesca industrial aporta aproximadamente 1,5 % del Producto Bruto Interno (PBI) y cerca de US$ 3 000 millones en exportaciones bajo condiciones climáticas normales. La SNP advirtió que una mala gestión frente al escenario de vigilancia podría afectar tanto la producción como las proyecciones macroeconómicas del país.
Además, cientos de miles de empleos a lo largo del litoral dependen de la estabilidad del recurso, por lo que un evento significativo de El Niño podría poner en riesgo tanto la economía de las empresas pesqueras como la de las comunidades ligadas al sector.
Contexto reciente
En 2023, el Fenómeno de El Niño provocó la pérdida de la primera temporada de pesca, con condiciones marinas que llevaron a la diminución de capturas en zonas tradicionales. La producción y exportaciones de harina y aceite de pescado se vieron afectadas y apenas empezaban a recuperarse en 2024 y 2025.
El cambio de estado a “vigilancia” pone nuevamente en alerta a la pesca industrial y a las autoridades, que deberán coordinar medidas preventivas para mitigar posibles efectos adversos en un sector clave para la economía peruana.