Una investigación periodística revela que 16 parlamentarios que aspiran a continuar en el Congreso acumulan 36 infracciones de tránsito sin pagar, con deudas que superan los S/17 000, lo que plantea dudas sobre la coherencia entre la ley que promulgan y su cumplimiento personal.
A medida que se intensifica la carrera por las Elecciones Generales de 2026, una reciente revelación del programa ‘Territorio Tomado’ ha puesto bajo la lupa el historial de tránsito de 16 congresistas en ejercicio que buscan la reelección, pero que mantienen multas de tránsito impagas que superan los S/17 000 en conjunto.
La investigación detalla que estos parlamentarios registran 36 papeletas por diversas infracciones de tránsito, que van desde faltas consideradas muy graves —como conducir sin licencia, exceso de velocidad y pasarse la luz roja— hasta infracciones graves como circular sin SOAT vigente o desobedecer indicaciones de la autoridad policial.
A pesar de que, según se informó, en diciembre de 2025 estos congresistas recibieron ingresos mensuales que, sumando sueldo base, gratificaciones y bonificaciones, alcanzaron aproximadamente S/46 700, muchos continúan con sus multas sin regularizar.
Entre los congresistas con mayores deudas figuran Elvis Hernán Vergara Mendoza, con alrededor de S/4 387 en infracciones, principalmente por manejar sin licencia, y Segundo Toribio Montalvo Cubas, con S/2 140 por desobedecer indicaciones policiales. También destacan Carlos Javier Zeballos Madariaga con S/1 712 por exceso de velocidad y Abel Augusto Reyes Cam con S/1 498 por conducir sin SOAT vigente.
La lista incluye además a otros parlamentarios que cometieron infracciones graves y muy graves, como Darwin Espinoza Vargas, Esdras Ricardo Medina Minaya y Elías Marcial Varas Meléndez, quienes figuran por haberse pasado la luz roja, una de las principales causas de accidentes mortales en el país.
Este hallazgo genera interrogantes sobre la coherencia entre las normas que estos legisladores promueven y su propio cumplimiento de las obligaciones ciudadanas básicas. La situación se produce en medio de un clima político que exige mayores niveles de rendición de cuentas y transparencia, especialmente de quienes aspiran a continuar representando a la ciudadanía en el Parlamento