A pesar de que la MML asumió la administración de los peajes en la Panamericana Sur, aún no se ha establecido oficialmente cuándo se cobrará, cuánto costará ni cómo se gestionará esta infraestructura clave, generando incertidumbre entre conductores y transportistas que dependen de esta vía.
Los peajes ubicados en la Panamericana Sur —incluyendo Villa y Huaylas (Chorrillos), Conchán y San Pedro (Lurín) y Arica (Punta Negra)— se encuentran bajo la administración de la Municipalidad Metropolitana de Lima (MML), tras la salida de la concesionaria Rutas de Lima, pero su futuro operativo sigue envuelto en incertidumbre por falta de definiciones claras.
A la fecha, no se ha establecido formalmente desde cuándo empezará el cobro ni el monto que se aplicará, ni existe un plan técnico detallado que explique cómo se gestionará el mantenimiento, operación y utilización de esos ingresos. Esto contrasta con los anuncios políticos previos sobre la eliminación o reducción de tarifas, y ha dejado a miles de usuarios sin un marco claro para su planificación logística y económica.
Impacto en usuarios y transportistas
Conductores particulares, transportistas de carga y operadores logísticos que circulan diariamente por esta ruta han expresado su preocupación por la falta de información. La incertidumbre sobre el inicio del cobro, el precio de los peajes y los servicios que se incluirían en ese cobro complica la planificación de costos operativos, especialmente para aquellos que trasladan productos hacia y desde el sur del país.
La carencia de un desglose técnico de tarifas —como el mantenimiento vial, auxilio vial, seguridad vial o gestión de emergencias— ha sido señalada por expertos como un obstáculo para entender qué se estaría pagando y si estos fondos se destinarían efectivamente a mejorar la infraestructura y servicios en la vía.
Estado físico y operativo de la vía
Además de la falta de claridad sobre los cobros, los recorridos por la vía han evidenciado baches, desgaste del asfalto y señales de mantenimiento postergado, lo que algunos usuarios atribuyen a un déficit de gestión operativa tras el retiro de la concesionaria. Asimismo, la limitada presencia de equipos de auxilio vial, grúas y atención de emergencias ha generado inquietud sobre la seguridad en la ruta, un elemento fundamental para un corredor de alta circulación como la Panamericana Sur.
Contexto legal y conflicto con Rutas de Lima
El cambio de administración de los peajes se da en el contexto de un proceso legal y administrativo complejo entre la MML y Rutas de Lima. Después de que el Poder Judicial ordenara la suspensión del cobro de peajes en algunos tramos (Villa y Punta Negra), la concesionaria presentó apelaciones que pretendían restituir el cobro, lo que generó una disputa legal entre ambas partes.
Mientras tanto, el municipio ha señalado que no cobrará peaje mientras no exista una resolución judicial definitiva y clara, aunque también enfrenta el reto de garantizar el mantenimiento integral de la vía que antes cubría la empresa concesionaria.
Plan Verano 2026 y gestión temporal
Como parte del operativo de verano, la MML implementó el Plan Verano 2026 en la Panamericana Sur, que busca facilitar el tránsito con cámaras de vigilancia, cambios de sentido en la vía y coordinación con la Policía y otros organismos, pero sin el cobro de peajes definido ni un plan tarifario oficial.
Evaluación y expectativas
La falta de un plan claro de gestión y de una política tarifaria definida ha generado críticas de especialistas, vecinos y gremios de transporte, quienes sostienen que la transparencia y planificación son esenciales para garantizar un servicio eficiente, seguro y sostenible a largo plazo. Además, advierten que un manejo improvisado podría desencadenar una deterioración de la infraestructura si no se garantizan los recursos necesarios para su mantenimiento.