El Organismo Supervisor de Inversión Privada en Telecomunicaciones (Osiptel) ordenó a las empresas operadoras de telefonía móvil bloquear de manera inmediata las líneas y equipos que operen dentro de los establecimientos penitenciarios del país, mediante el uso de sistemas de geolocalización, incluso cuando no se encuentren realizando llamadas o transmisiones activas.
La medida forma parte de una nueva normativa aprobada por el organismo regulador, que busca combatir el uso ilegal de teléfonos móviles en los penales, práctica vinculada a delitos como extorsión, estafa y crimen organizado.
Según lo dispuesto, las operadoras deberán detectar automáticamente cualquier equipo que se conecte a las redes móviles desde el interior de los centros penitenciarios y proceder a su anulación inmediata, sin necesidad de una orden judicial previa ni de que exista tráfico de voz o datos.
Osiptel precisó que la obligación incluye mecanismos tecnológicos de identificación por ubicación, lo que permitirá un bloqueo permanente y preventivo de las líneas que operen en estas zonas restringidas.
El regulador advirtió que el incumplimiento de la norma será sancionado, con multas y otras medidas administrativas, y señaló que la disposición será aplicada de forma progresiva en coordinación con el Instituto Nacional Penitenciario (INPE) y el Ministerio de Justicia.
La normativa busca reforzar la seguridad ciudadana, reducir la comisión de delitos desde los penales y cerrar brechas en el control del uso de telecomunicaciones en centros de reclusión.