- La percepción del consumidor no depende únicamente del servicio o del producto ofrecido; hoy, la limpieza visible es parte central de esa impresión.
En tiempos donde las personas valoran cada vez más los espacios limpios y ordenados, la higiene se convierte en un factor decisivo para la experiencia del cliente. Ya sea en un restaurante, una oficina o un local de atención al público, la forma en que se mantiene el entorno influye directamente en la confianza y en la decisión de regresar.
Según estudios de Kantar División Worldpanel Perú (2025), la categoría de productos de limpieza representa el 13% de gasto en bienes de consumo masivo en los hogares peruanos, ubicándose como la tercera más importante después de alimentos y bebidas. Esta cifra refleja no solo la relevancia del cuidado del entorno, sino el valor que los peruanos otorgan a la limpieza como señal de bienes y confianza.
“La higiene se ha vuelto un lenguaje silencioso. Las personas la interpretan rápidamente y construyen una opinión del negocio a partir de esos detalles. Lo que buscamos es que las organizaciones cuenten con herramientas accesibles para ofrecer una experiencia confiable y cómoda”, señala Aida Fe Cárdenas, Customer Marketing Lead Perú, Bolivia & Paraguay de Tork, —marca global perteneciente a Essity, empresa líder mundial en higiene y salud—.
En esa línea, la ejecutiva brinda cinco prácticas esenciales que cualquier negocio puede aplicar para proyectar limpieza y cuidado, generando una mejor percepción en sus clientes:
- Dispensadores siempre abastecidos: La falta de papel o toallas es uno de los signos de descuido más evidentes. Se recomienda establecer rutinas de reposición por turnos y emplear dispensadores de alto rendimiento que permitan visualizar el nivel de insumos para evitar quiebres.
- Superficies limpias y ordenadas: La higiene visible en mesas, baños y áreas comunes transmite profesionalismo. Es importante aplicar protocolos de limpieza continua y utilizar productos de secado rápido adecuados para espacios de alta rotación.
- Gestión adecuada de residuos: Papeleras llenas o fuera de lugar generan una impresión negativa inmediata. Se sugiere colocar contenedores suficientes y accesibles, con un plan de vaciado frecuente y señalización clara para orientar al usuario.
- Uniformidad en la calidad de los insumos: El uso de materiales inconsistentes transmite desconfianza. Optar por líneas especializadas como Tork Universal, que ofrecen durabilidad, rendimiento y eficiencia (por confirmar), garantiza un mejor desempeño y una experiencia de higiene más confiable.
- Limpieza frecuente de puntos de contacto: Manijas, dispensadores y barandas requieren atención constante. Es recomendable ejecutar ciclos de desinfección programados y emplear productos de alta durabilidad que reduzcan el riesgo de contaminación entre usuarios.
Apoyar estas prácticas con productos eficientes y accesibles permite que los negocios mantengan estándares altos sin complicar su operación diaria. La higiene, hoy más que nunca, se consolida como un factor necesario en la construcción de confianza y fidelización del cliente.