Gremios de transporte, liderados por Martín Ojeda, advierten con una huelga general si el Gobierno no actúa con urgencia frente a los ataques, incendios de buses y extorsiones que vienen sacudiendo al sector en Lima y Callao. Prefieren una reunión con el Ejecutivo antes de usar la paralización como medida de presión.
Un sector del transporte urbano de pasajeros evalúa convocar un paro nacional de 48 horas entre el 15 y 17 de diciembre. Así lo anunció su dirigente Martín Ojeda, en respuesta a una sucesión de atentados, incendios de unidades y una escalada de extorsiones que, denuncian, no han sido atendidas con efectividad por el Estado.
En los últimos días, diversas empresas han reportado que sus buses fueron incendiados, pese a que ya pagan “cupos” exigidos por bandas criminales. Según los transportistas, las medidas de emergencia vigentes no han reducido los ataques, y la seguridad sigue siendo precaria.
El gremio exige una reunión urgente con el presidente de la República, José Jerí —y también con las autoridades encargadas del orden público— para coordinar acciones concretas: protección policial efectiva, investigación de incendios, desarticulación de las mafias de extorsión y garantías de seguridad para los trabajadores del transporte.
De concretarse, el paro podría afectar a miles de usuarios quienes dependen del transporte público a diario. Los dirigentes advierten que la medida será usada como última instancia si no obtienen respuestas satisfactorias.