La Corte Suprema revocó la condena de ocho años de prisión que pesaba contra Daniel Salaverry por el presunto delito de peculado, tras considerar que los fondos cuestionados eran de libre disposición. El excongresista recupera sus derechos civiles y queda libre de cargos.
La Sala Penal Permanente de la Corte Suprema declaró fundada la apelación presentada por Daniel Salaverry contra la sentencia de marzo de 2025, mediante la cual había sido condenado por peculado doloso por apropiación de recursos destinados a “semanas de representación”.
En su fallo, el tribunal determinó que las asignaciones por semana de representación no constituían “caudal público” sujeto a rendición de cuentas, sino una retribución por servicios personales —es decir, dinero de libre disposición para el congresista. Por ello, no se configuró el ilícito de peculado doloso.
Con ello, caen todas las sanciones que le habían sido impuestas: prisión, inhabilitación para ocupar cargos públicos, pago de reparación civil y multa.
Tras conocerse la resolución, Salaverry expresó que considera el fallo como “justicia” y sostuvo que siempre defendió su inocencia ante lo que calificó como una “persecución judicial”.
Este caso reaviva el debate sobre la naturaleza de las asignaciones parlamentarias y su control, así como sobre los criterios para tipificar peculado en contextos de representación política.