La política de seguridad se agudiza y miles de ciudadanos y extranjeros quedan fuera del sistema de renovación.
Documentos que quedan automáticamente bloqueados
Estados Unidos activó un proceso más rígido que está dejando sin pasaporte a una gran cantidad de ciudadanos y extranjeros cuyas renovaciones ya no se aceptan de manera automática. Según el Departamento de Estado, todos los documentos emitidos antes de los 16 años, los que superan los 15 años de antigüedad, los que están dañados, perdidos o robados y aquellos emitidos con un nombre anterior sin constancia legal de cambio, quedan excluidos del trámite regular y deben solicitarse desde cero. La medida afecta a residentes, viajeros y personas que dependen del pasaporte para procedimientos federales y movilidad internacional.
Motivos que permiten suspender o revocar un pasaporte
Las autoridades también pueden suspender o anular un pasaporte vigente cuando detectan información falsa, certificados alterados, identidades inconsistentes o declaraciones engañosas. Además, cualquier persona con una orden de arresto federal, una investigación activa o vínculos con delitos como narcotráfico, terrorismo o fraude puede quedar inhabilitada para usar o renovar su documento. El Departamento de Estado también puede intervenir cuando existen deudas tributarias mayores a USD 59,000 certificadas por el IRS, obligaciones por manutención infantil no pagadas o multas federales relacionadas con seguridad nacional o inmigración.
Riesgos para la seguridad nacional y manipulación del documento
Si un ciudadano es considerado un riesgo para la seguridad o para la política exterior del país, el pasaporte puede ser restringido de inmediato. También se anulan documentos que presenten manipulación, deterioro inusual o uso indebido. Estas acciones forman parte de un reforzamiento que Washington justifica como indispensable para la protección de su sistema migratorio y su política de seguridad.