El municipio capitalino toma medidas urgentes: si la empresa de transporte deja de operar el 2 de diciembre, la ordenanza permitirá activar inmediato un plan de emergencia para garantizar el servicio público de buses.
Ante la posibilidad de que Rutas de Lima deje de operar a partir del 2 de diciembre, el concejo municipal aprobó una ordenanza de emergencia que faculta al municipio a ejecutar medidas inmediatas para asegurar la continuidad del transporte público en la capital. La aprobación busca evitar el colapso del sistema de movilidad si la empresa cesa sus servicios.
La norma autoriza a la comuna a —en caso de ser necesario— tomar control temporal de las rutas, garantizar el funcionamiento de unidades de transporte y coordinar con otras empresas para mantener el servicio a los ciudadanos. Con ello se pretende mitigar el impacto que causaría un paro súbito en plena temporada alta.
Autoridades municipales señalaron que la medida busca proteger a los usuarios que dependen diariamente del sistema de transporte para llegar a sus trabajos, colegios o atender necesidades básicas, evitando un desabastecimiento de movilidad. Asimismo, adelantaron que la ordenanza incluye la posibilidad de subsidios, uso de flotas alternas o colaboración con empresas privadas para cubrir rutas prioritarias.
El concejo enfatizó la necesidad de una “transición ordenada” que garantice derechos de los pasajeros y estabilidad laboral para choferes y personal del servicio, mientras se define el futuro de Rutas de Lima.