Según la última encuesta del Instituto de Estudios Peruanos (IEP), 1 de cada 4 peruanos considera que la inseguridad ciudadana ha empeorado desde que José Jerí asumió la presidencia —dato que revela el descontento ciudadano ante la ola de violencia, a pesar de los esfuerzos oficiales.
Un reciente sondeo del Instituto de Estudios Peruanos (IEP) para La República revela que un 25 % de la población opina que la inseguridad ciudadana se ha deteriorado desde que José Jerí asumió el cargo de presidente. La cifra —una de cada cuatro personas consultadas— refleja una desconfianza creciente en la gestión de seguridad del gobierno.
Al mismo tiempo, un 54 % de los encuestados considera que la situación de seguridad se mantiene igual, lo que indica que más de la mitad de la ciudadanía no percibe mejoras tangibles.
Estas percepciones coinciden con un contexto complejo: tras la declaratoria de emergencia en Lima por la ola delictiva, numerosos limeños siguen expresando temor ante el aumento de crímenes como sicariato, robos y violencia urbana —fenómenos que muchas veces se repiten en zonas consideradas hasta hace poco seguras.
El dato revela una creciente exigencia ciudadana al Ejecutivo para que refuerce las políticas de seguridad, mejore inteligencia policial, fortalezca sistemas de prevención y recupere la confianza pública. Mientras tanto, la gestión de Jerí arranca con un respaldo dividido: aunque registra aprobación general en algunos indicadores, la inseguridad sigue siendo el tema que más preocupa a la población.