El Gobierno peruano ha intensificado las medidas de vigilancia y control en la frontera norte ante el incremento de flujos migratorios provenientes de la zona de Tanca, en Chile, y del corredor fronterizo con Ecuador. La administración encabezada por el presidente José Jerí dispuso una articulación inmediata entre la Policía Nacional, las Fuerzas Armadas y las unidades de monitoreo tecnológico para enfrentar el ingreso irregular de extranjeros y prevenir actividades ilícitas en la región.
De acuerdo con fuentes oficiales, el aumento sostenido de personas que buscan ingresar al país por pasos no autorizados ha generado presión sobre los puestos de control migratorio de Tumbes. Por ello, el Ejecutivo activó un plan de refuerzo que incluye patrullajes mixtos, mayor presencia policial en puntos críticos y la instalación de sistemas de videovigilancia en zonas vulnerables.
El Ministerio del Interior informó que estas acciones buscan garantizar la seguridad ciudadana, combatir el tráfico ilícito de migrantes y asegurar el cumplimiento de las normas migratorias. Asimismo, se evalúa fortalecer la cooperación con autoridades de Chile y Ecuador para mejorar la gestión fronteriza y el intercambio de información.
Las autoridades locales señalaron que el flujo actual supera los registros de meses anteriores, lo que ha generado preocupación entre las comunidades cercanas a la frontera. En respuesta, el Gobierno enfatizó que las medidas adoptadas se mantendrán mientras persista la alerta migratoria.