El tribunal los sancionó, pero decidió suspender provisionalmente la ejecución de sus penas: no irán a prisión hasta que una instancia superior confirme el fallo.
La sala encargada del juicio por el fallido golpe de Estado del 7 de diciembre de 2022 dictó sentencia contra los exfuncionarios Aníbal Torres y Willy Huerta, considerándolos responsables del delito de conspiración para rebelión. Aunque recibieron condenas —seis años y ocho meses para Torres, y más de 11 años para Huerta— la ejecución de las mismas quedó suspendida provisionalmente hasta que una instancia superior revise y confirme el veredicto. Esto implica que, por el momento, no cumplirán pena de cárcel, mientras se define su situación legal definitiva.