El gobierno de Nicolás Maduro retiró permisos de operación a aerolíneas de Europa y América Latina, en un contexto de tensión regional marcado por advertencias de seguridad aérea emitidas por Estados Unidos.
Venezuela cancela permisos por suspensión de vuelos internacionales
El gobierno de Venezuela revocó los derechos de tráfico aéreo a seis aerolíneas internacionales luego de que estas compañías cancelaran sus vuelos hacia ese país. La medida fue anunciada por el Ministerio de Transporte y el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil de Venezuela, que comunicaron la pérdida inmediata de los permisos de aterrizaje y despegue.
Las aerolíneas afectadas y el alcance de la medida
Las aerolíneas sin autorización para operar en territorio venezolano son Iberia, TAP Portugal, Avianca, Latam Airlines Colombia, Turkish Airlines y Gol. Según el comunicado oficial, estas empresas habrían respondido a una advertencia de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos, que alertó sobre riesgos en el espacio aéreo controlado desde el Aeropuerto Internacional de Maiquetía, en Caracas.
Advertencia previa y escalamiento del conflicto aéreo
El Instituto Nacional de Aeronáutica Civil había advertido a las seis aerolíneas que perderían los derechos de tráfico si no reanudaban operaciones dentro de un plazo de cuarenta y ocho horas. La cancelación de vuelos, sin embargo, se mantuvo debido a la alerta emitida por autoridades estadounidenses, que señalaron una situación potencialmente peligrosa para las operaciones comerciales.
Tensión regional y despliegue militar en el Caribe
Las restricciones aéreas coinciden con un incremento del despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe, que incluye la presencia del portaaviones Gerald Ford, la embarcación de guerra más grande del mundo. El gobierno venezolano asegura que estas maniobras representan una amenaza directa, mientras Washington sostiene que forman parte de operativos contra el narcotráfico. En Perú, las agencias de viaje y los pasajeros con conexiones hacia Sudamérica y Europa han comenzado a revisar itinerarios y rutas alternativas debido al impacto regional en el flujo aéreo.