La salida de la titular del organismo reactiva la alarma por la falta de S/ 793 millones para financiar 38 000 becas en 2026, y deja en incertidumbre el futuro de miles de jóvenes que buscan acceder a estudios superiores.
La directora ejecutiva de Pronabec, Alexandra Ames Brachowicz, presentó su renuncia el pasado 21 de noviembre, formalizada dos días después por el Ministerio de Educación, en medio de una controversia sin precedentes por la omisión presupuestal en la Ley de Presupuesto 2026.
El conflicto estalló al confirmarse que no fue asignada la partida de S/ 793 millones solicitada para sostener programas clave como Beca 18, Beca Tec y Becas de Permanencia, afectando potencialmente a más de 38 000 estudiantes.
Ames responsabilizó al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), señalando que la omisión se debió a un “error técnico” durante la priorización presupuestal: según ella, se desconsideró indebidamente la continuidad de las becas al interpretar erróneamente las columnas presupuestales.
Este episodio ha generado una fuerte indignación pública: cientos de jóvenes beneficiarios y postulantes reclaman claridad sobre su futuro educativo mientras el Ejecutivo y el Congreso se preparan para revisar el presupuesto. Observadores advierten que si no se corrige la omisión, Beca 18 y otros programas quedarían paralizados en 2026. Pronabec había enviado su demanda presupuestal en junio, pero —según declaraciones oficiales— la solicitud no fue priorizada en el proyecto enviado al Parlamento, lo que desencadenó la crisis.
La renuncia de Ames no solo pone en jaque la estabilidad de los programas de becas, sino que deja al descubierto un problema estructural: la falta de previsión y coordinación en las políticas educativas del país. Jóvenes de familias vulnerables podrían ver truncadas sus aspiraciones universitarias si no se corrige pronto esta situación.