Sus adversarios aseguran que el expresidente se fue a despedir de Moquegua con más que un adiós personal: temen que su viaje tenga relación con sus intereses inmobiliarios ocultos.
El expresidente Martín Vizcarra generó una nueva polémica luego de que críticos afirmaran que su reciente viaje a Moquegua no fue simplemente para despedirse, sino para resguardar sus bienes inmobiliarios en esa región.
Vizcarra, quien mantiene vínculos con una empresa familiar dedicada al desarrollo de terrenos en Moquegua, ha sido señalado por detractores como motivado por un propósito más personal: garantizar la protección de sus propiedades antes de posibles decisiones judiciales adversas.
El planteamiento surge en un contexto delicado para el exmandatario, que enfrenta investigaciones por presuntas irregularidades en adjudicaciones durante su gestión. A su vez, la Fiscalía ha dispuesto el embargo preventivo de varios de sus bienes, incluidos predios en Moquegua, elevando el nivel de tensión en torno a su patrimonio.
Los críticos afirman que este viaje no es casual, sino una estrategia calculada para asegurar sus intereses inmobiliarios ante un escenario legal cada vez más difícil. Por su parte, Vizcarra ha defendido su presencia en la zona alegando razones laborales y actividad técnica relacionada con empresas familiares.
La controversia aviva el debate sobre la fuente de sus bienes, la legitimidad de sus inversiones inmobiliarias y la relación entre su vida política y sus negocios privados.