Boxeadores, futbolistas y figuras mediáticas ingresan a la política, generando debate sobre su preparación y propuestas.
La contienda electoral de 2026 se perfila como una de las más atípicas de los últimos años, no solo por la presencia de líderes tradicionales, sino por la irrupción de figuras del espectáculo, la televisión y el deporte que buscan capitalizar su popularidad para llegar al Congreso o incluso a Palacio de Gobierno.
Entre los nombres más mediáticos destaca el boxeador David “La Pantera” Zegarra, precandidato a diputado por Lima Provincias con la agrupación Fuerza y Libertad, liderada por Fiorella Molinelli. Su incursión marca un ingreso visible del deporte a la arena política, apoyado en su notoriedad pública.
En el ámbito futbolístico, el exjugador de Alianza Lima Waldir Sáenz se vio envuelto en polémica al aparecer inscrito como precandidato al Senado por el Partido Regionalista de Integración Nacional sin su autorización, denunciando irregularidades y cuestionando la transparencia de los procesos internos de algunas organizaciones políticas.
Las figuras mediáticas también buscan hacerse un lugar en la política. Flor Polo Díaz, influencer e hija de la excongresista Susy Díaz, competirá como precandidata a diputada por Lima con Somos Perú. En la carrera presidencial, el comediante Carlos Álvarez lidera la fórmula de País para Todos, mientras Phillip Butters lo hace con Avanza País y Carlos Espá con Sí Creo.
El analista político Luis Benavente destacó que la popularidad de estas figuras puede ser un activo inicial para acercarse al electorado, pero advirtió que la notoriedad no reemplaza preparación ni responsabilidad. Por su parte, el periodista Jhonny Padilla instó a la ciudadanía a informarse antes de votar, evitando elegir a candidatos únicamente por su fama y priorizando trayectoria, propuestas y compromiso público.
La presencia de estas figuras plantea un desafío para los votantes: decidir entre el reconocimiento mediático y la capacidad real para gobernar, en un contexto donde la política requiere preparación, propuestas claras y responsabilidad frente al país.