La orden judicial para detener a Óscar Acuña Peralta se emitió el 14 de noviembre, pero la Policía ejecutó el operativo recién cinco días después, lo que permitió que el investigado no fuera hallado en ninguna de sus viviendas. La demora y posibles filtraciones generaron cuestionamientos a la Dircocor por la falta de celeridad en un caso de presunta corrupción.
La ejecución tardía de un operativo policial permitió que Óscar Acuña Peralta, investigado por presuntos actos de corrupción, no fuera ubicado en sus viviendas durante una intervención programada en La Libertad. Aunque la jueza Leky Chagua Payano aprobó la orden de detención, allanamiento e incautación el 14 de noviembre, la Policía Nacional ejecutó la diligencia cinco días después, generando cuestionamientos sobre la actuación de la Dirección Contra la Corrupción (Dircocor).
Durante el operativo, las autoridades lograron detener a tres de los cinco investigados; sin embargo, Óscar Acuña—hermano del líder político César Acuña—no fue encontrado en las propiedades intervenidas. Según fuentes de la investigación, la demora habría facilitado su salida del país o su ocultamiento, situación que se investiga como posible fuga.
La Fiscalía Anticorrupción señaló que el retraso en la ejecución se debió a que el equipo no podía desplazarse sin la autorización de la unidad policial correspondiente. Además, no se descarta una presunta filtración de información que habría alertado al investigado con anticipación.
El caso forma parte de una investigación más amplia sobre presunto favorecimiento irregular a proveedores vinculados a programas sociales y entidades regionales. A pesar de los resultados parciales del operativo, la Policía informó que las diligencias continuarán en distintas regiones a fin de ubicar al investigado y asegurar la continuidad del proceso.