Transportistas evalúan paralizar sus operaciones el 21 de noviembre por crecientes extorsiones y ataques violentos contra sus unidades; exigen acciones urgentes de seguridad y protección estatal.
Diversos gremios de transportistas en el Perú han pronunciado que podrían paralizar sus servicios el 21 de noviembre de 2025, luego de una escalada de ataques y actos de extorsión dirigidos contra conductores y unidades de transporte público.
Según sus declaraciones, las rutas están «tomadas por la extorsión», lo que ha intensificado la inseguridad para quienes trabajan en el sector. En un comunicado conjunto, los gremios denunciaron que los choferes enfrentan amenazas constantes y que los ataques han aumentado recientemente, poniendo en riesgo la integridad de los trabajadores y la operatividad de los buses.
Ante esta situación, los transportistas demandan una intervención más decidida por parte del Estado. Precisaron que necesitan una respuesta rápida de las autoridades para garantizar la seguridad en las rutas, con presencia policial y medidas efectivas contra los grupos criminales que extorsionan y atacan los vehículos.
Asimismo, los líderes gremiales han convocado a una reunión con representantes del Ministerio del Interior, con el fin de plantear un plan coordinado para reforzar la vigilancia, instalar puntos de control y asegurar los corredores viales más peligrosos.
Algunos dirigentes también han propuesto la creación de un fondo de emergencia para asistir a los transportistas afectados por estos ataques, con la finalidad de cubrir reparaciones de unidades, gastos médicos de conductores heridos o medidas de protección adicionales.
Los transportistas advirtieron que, si no reciben respuestas concretas en las próximas horas, procederán con el paro anunciado, lo cual podría paralizar el servicio en múltiples rutas y afectar a miles de usuarios. El gremio ha pedido a la población estar atenta a los comunicados oficiales y a las decisiones que se tomen de manera conjunta con el Estado.