La gestión de Denisse Miralles acumula contratos, gasto operativo y polémicas mientras el gobierno habla de austeridad.
El Ministerio de Economía y Finanzas enfrenta un escándalo que crece cada hora. La ministra Denisse Miralles intenta mantener el discurso de austeridad del gobierno de José Jerí, pero los números cuentan otra historia. En solo trece días de noviembre, el MEF sumó cuarenta y nueve nuevos puestos de trabajo, un incremento acelerado que demanda setecientos siete mil quinientos treinta y cuatro soles.
No se trata únicamente de perfiles técnicos, ya que se identificaron contrataciones fuera de línea con las necesidades del área. Entre los casos más cuestionados destaca la arquitecta Alicia Carballo Suárez, contratada para tareas de protocolo institucional por veintidós mil soles por dos meses. La Oficina General de Tecnologías de la Información sumó catorce nuevos trabajadores, la Dirección General de Programación Multianual de Inversiones agregó ocho y la Oficina de Comunicaciones incorporó seis.
Esta última dependencia pasó de diecinueve trabajadores en setiembre a treinta y cuatro al catorce de noviembre. Solo los seis nuevos ingresos en comunicaciones representan sesenta y tres mil doscientos veinte soles adicionales en órdenes de servicio. La situación empeora con la cifra obtenida del consolidado de órdenes de compra y de servicio del propio MEF. Entre noviembre y diciembre se registran casi cien contratos.
El gasto total asciende a siete millones seiscientos diez mil ciento diecinueve soles con ochenta céntimos, una cifra incompatible con cualquier discurso de austeridad. Tras la difusión del primer reportaje, algunas órdenes de servicio fueron suspendidas, pero el daño al presupuesto ya está hecho. La ministra evitó pronunciarse y se retiró rápidamente en su vehículo oficial cuando fue abordada por la prensa. El panorama es claro, mientras el país escucha promesas de ajuste y responsabilidad fiscal, dentro del MEF los contratos y el gasto se multiplican sin freno. Diversos especialistas sostienen que una investigación es inevitable.
Miralles bajo presión por un MEF que gasta sin moderación
La brecha entre lo que el ministerio dice y lo que ejecuta crece con cada registro publicado. La demanda de transparencia y control ya no puede esperar.