El presidente José Jerí denunció que administraciones pasadas no utilizaron la base de datos de llamadas desde los penales, una herramienta clave para desarticular redes criminales que operan desde prisión.
El presidente de la República, José Jerí, afirmó que gestiones anteriores “hicieron de la vista gorda” respecto a la existencia y uso de una base de datos con las llamadas realizadas desde los establecimientos penitenciarios, información que —dijo— podría haber sido clave para identificar y desarticular grupos delictivos.
Jerí precisó que su administración está impulsando una mayor coordinación entre el INPE y la Policía Nacional para explotar dicha base de datos y fortalecer los mecanismos de inteligencia que permitan rastrear comunicaciones ilícitas y cortar las redes de extorsión y tráfico desde las cárceles.
El presidente pidió además que las investigaciones sobre omisiones de gestiones previas se lleven con transparencia y rapidez, y adelantó la implementación de medidas tecnológicas y protocolos de intercambio de información entre instituciones para evitar que la impunidad permita la continuidad de operaciones criminales desde el interior de los penales.
La revelación llega en un contexto de creciente preocupación por la inseguridad y el accionar de organizaciones criminales que, según el Ejecutivo, requieren modernización de herramientas de inteligencia y una respuesta interinstitucional más efectiva.