Con 63 votos a favor, el Parlamento rechaza la “intromisión” de la presidenta mexicana tras su decisión de brindar refugio a la ex primera ministra procesada por el intento de golpe de Estado de 2022.
El Congreso de la República aprobó este jueves declarar persona non grata a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, luego de que su gobierno concediera asilo político a Betssy Chávez, ex primera ministra del expresidente Pedro Castillo, investigada por su participación en el intento de golpe de Estado del 7 de diciembre de 2022.
La moción, respaldada por 63 votos a favor, 34 en contra y 2 abstenciones, sostiene que Sheinbaum incurrió en una “grave intromisión en los asuntos internos del Perú” al cuestionar la legalidad del proceso que determinó la destitución de Castillo Terrones y al ofrecer protección diplomática a una exfuncionaria procesada por delitos contra el Estado.
Reacciones políticas
Durante el debate parlamentario, congresistas de diversas bancadas coincidieron en que las declaraciones de la mandataria mexicana representan una falta de respeto hacia las instituciones peruanas. “El Perú no permitirá que gobiernos extranjeros pretendan interferir en nuestras decisiones soberanas”, señaló la congresista Patricia Chirinos.
Por su parte, Sheinbaum había calificado de “injusta” la detención de Pedro Castillo y cuestionó la ruptura de relaciones diplomáticas entre ambos países. Su postura fue interpretada por legisladores peruanos como una defensa abierta al exmandatario, quien cumple prisión preventiva por rebelión y conspiración.
Un nuevo capítulo en la tensión bilateral
La decisión del Congreso agrava la tensión entre Lima y Ciudad de México. En 2023, el Parlamento peruano ya había declarado persona non grata al expresidente Andrés Manuel López Obrador por declaraciones similares en defensa de Castillo.
Expertos en derecho internacional, como el constitucionalista Diego Pomareda, recordaron que la medida del Congreso tiene un carácter simbólico y político, sin consecuencias diplomáticas directas, aunque “envía un mensaje claro de descontento al gobierno mexicano”.
Hasta el cierre de esta edición, el Gobierno de México no ha emitido pronunciamiento oficial sobre la resolución del Parlamento peruano.