La suspendida fiscal, acusada de tráfico de influencias y cohecho, pasó la noche en la carceleta del Poder Judicial luego de entregarse voluntariamente.
La suspendida fiscal Elizabeth Peralta, investigada por presunto tráfico de influencias y cohecho activo, se entregó a la justicia la tarde de este martes, luego de que el juez supremo Juan Carlos Checkley ordenara su captura a nivel nacional e internacional.
Peralta participó en la audiencia de control de identidad y posteriormente fue trasladada a la carceleta del Poder Judicial, donde permanecerá hasta que se defina su situación.
El mismo juez había dispuesto la semana pasada dejar sin efecto la prisión preventiva, argumentando que no existían suficientes elementos para sostener el riesgo de fuga u obstrucción. Sin embargo, ante un pedido de la Fiscalía Suprema, Checkley emitió una nueva resolución anulando esa decisión y ordenando su recaptura inmediata.
Nueva sanción de la Autoridad de Control
La Autoridad Nacional de Control del Ministerio Público (ANC-MP) impuso hoy a Peralta una medida cautelar de apartamiento preventivo del cargo por tres meses, mientras continúan las investigaciones.
El caso que la persigue
La fiscal es señalada de haber recibido, a través del presentador Andrés Hurtado ‘Chibolín’, una coima de un millón de soles del empresario minero Javier Miu Lei, con el fin de recuperar unos 100 kilos de oro incautados a su empresa en 2020.
El caso salió a la luz tras las declaraciones de Ana Siucho, exesposa del futbolista Edison Flores, en el programa Beto a Saber. Según su testimonio, Hurtado habría usado a los hermanos Siucho para concretar la entrega de 500 mil soles en efectivo y el resto en abonos progresivos. Estas versiones dieron origen a la investigación fiscal que hoy mantiene a Peralta bajo proceso.