El nacimiento de Ámbar en Cundinamarca representa un avance clave dentro del programa de conservación del cóndor andino, una especie emblemática en grave peligro de extinción.
Las autoridades ambientales de Cundinamarca confirmaron el nacimiento de Ámbar, el tercer cóndor andino incubado artificialmente en Colombia, un hito dentro de los esfuerzos por conservar una de las especies más representativas de la cordillera de los Andes. El logro fue posible gracias al Programa Nacional de Cría y Reintroducción del Cóndor Andino, que desarrolla la Fundación Parque Jaime Duque junto con la Alcaldía de Bogotá, el Idpyba y la Gobernación de Cundinamarca.
Ámbar nació el 21 de octubre de 2025 en el Bioparque La Reserva, en el municipio de Cota, tras sesenta días de incubación controlada. El huevo, rescatado en el Zoológico de Barranquilla, fue trasladado a este centro especializado para asegurar las condiciones óptimas de supervivencia. Sus padres, Victoria y Simbad, permanecen en el zoológico de origen.
Durante la crianza inicial, los técnicos utilizaron títeres con forma de cabeza de cóndor adulto para evitar que la cría se familiarice con los humanos, siguiendo protocolos internacionales de conservación. Esta práctica es clave para su futura adaptación y reintegración al entorno natural.
El nacimiento de Ámbar se suma a los de Renacer, en 2022, y Anturi, en 2024, fortaleciendo una línea de vida fundamental para una especie cuya población sigue amenazada por la caza y el envenenamiento. Según el World Wildlife Fund (WWF), el cóndor andino enfrenta graves riesgos debido a la pérdida de hábitat y las prácticas ganaderas que ponen en peligro su supervivencia.
El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, celebró la noticia destacando el compromiso del equipo de conservación. “No fue uno, ni fueron dos… ¡ya son tres los cóndores nacidos en condiciones controladas gracias al trabajo de la Fundación Parque Jaime Duque!”, escribió en redes sociales. “Ámbar marca un nuevo capítulo en la protección del cóndor andino y de la biodiversidad de nuestro país”, añadió.
Próximamente, Ámbar será trasladada al Aviario Nacional de Colombia, en Barú, donde convivirá con otros ejemplares antes de su eventual liberación. Este proceso gradual incluye la socialización y el aprendizaje de conductas propias de su especie, pasos necesarios para su retorno a los ecosistemas andinos.