La nueva tarifa aeroportuaria para pasajeros en tránsito internacional ha encendido las alarmas en el sector aéreo. Expertos advierten que el cobro adicional podría frenar la competitividad del Jorge Chávez y poner en riesgo su meta de convertirse en un hub regional.
El Aeropuerto Internacional Jorge Chávez enfrenta turbulencias en su meta de consolidarse como un hub regional. La implementación de una nueva Tarifa Unificada de Uso de Aeropuerto (TUUA) para pasajeros en tránsito internacional ha desatado una ola de críticas por parte de las aerolíneas y gremios aeronáuticos, que advierten un retroceso en la competitividad aérea del país.
Una tarifa que podría restar conectividad
La medida propuesta por Lima Airport Partners (LAP) —concesionaria del aeropuerto— plantea que los pasajeros que solo hagan escala en Lima paguen una TUUA especial. Sin embargo, expertos y gremios como la IATA señalan que esto podría encarecer los vuelos y reducir la demanda de rutas que conectan vía Lima entre un 3 % y 11 %.
“Esta decisión pone en riesgo el rol del Jorge Chávez como centro de conexiones del Pacífico sur. En lugar de atraer más rutas, podríamos estar desviándolas hacia otros aeropuertos como Bogotá o Panamá”, advirtió un especialista del sector aéreo.
Un hub que aún no despega
Aunque el Jorge Chávez es el principal aeropuerto del país y está en proceso de ampliación —con una nueva terminal y segunda pista—, todavía no alcanza los niveles de tráfico internacional previos a la pandemia.
Los analistas señalan que la falta de incentivos y la incertidumbre tarifaria podrían frenar el crecimiento esperado tras la modernización.
“Un hub no se construye solo con infraestructura, sino con competitividad y conectividad. Si se elevan los costos, las aerolíneas simplemente buscarán otras escalas más rentables”, añadió la fuente.
Ampliación y debate pendiente
El Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) mantiene abierta la posibilidad de revisar el esquema tarifario junto a LAP y Ositrán, buscando un equilibrio entre la rentabilidad del concesionario y el fomento de la conectividad aérea.
La ampliación del aeropuerto —que contempla operar plenamente en 2026— es considerada estratégica para posicionar a Lima como un nodo logístico regional. Sin embargo, la implementación de la nueva TUUA amenaza con retrasar ese despegue.