La PNP detuvo a cinco personas, entre ellas un menor de 14 años, implicadas en los crímenes que desataron la indignación del gremio de transportistas.
La Policía Nacional del Perú capturó a cinco presuntos integrantes de la banda criminal Los Chukis, acusados de participar en el asesinato de los conductores José Johnny Esqueche Ñingles, conocido como ‘Brujito’, y Leoncio Sandoval Castro, ambos atacados en menos de una semana en la avenida Néstor Gambetta. Las muertes provocaron el anuncio de un paro de transportistas para el 4 de noviembre, en protesta por la ola de extorsiones.
Durante los operativos realizados en los sectores de Carrión, Sarita Colonia y Bolognesi, agentes de la PNP, con apoyo de la Marina de Guerra y el serenazgo municipal, intervinieron varias viviendas donde se incautaron armas de fuego, teléfonos celulares y objetos usados en amenazas a transportistas. Según los peritajes, las armas serán analizadas para determinar si se usaron en los homicidios.
Uno de los detenidos es un menor de 14 años, quien habría utilizado un celular para cambiar chips y coordinar los ataques. La Policía también identificó a Jacqueline Rojas, presunta cabecilla del grupo, actualmente prófuga. Rojas tiene antecedentes por tráfico ilícito de drogas y habría proporcionado los dispositivos empleados en las extorsiones.
En su vivienda, los agentes hallaron imágenes de la “Santa Muerte”, un muñeco de ‘Chucky’ y cuadros del mafioso Tony Montana, símbolos usados por la banda en supuestos rituales de protección. Para los investigadores, estos elementos confirman la estructura jerárquica y el fanatismo criminal de la organización.
El comandante general de la PNP, Óscar Arriola, destacó el trabajo conjunto entre la Policía, la Marina y el Gobierno Regional del Callao. “Actuaremos con toda la firmeza y contundencia que la ley nos permite contra estos criminales”, aseguró. Además, la Inspectoría General abrió una investigación ante denuncias de transportistas que acusaron a algunos agentes de cobrar S/10 por permitir el paso en las rutas.
El pedido de justicia
La familia de Jhonny Esqueche, quien era mecánico formado en el Senati de Chiclayo y manejaba en sus horas libres, exige justicia y apoyo real del Estado. “Era un hombre alegre, siempre pendiente de los suyos”, contó su cuñado entre lágrimas. Sus restos son velados en Lima y serán trasladados a Chiclayo, donde sus padres lo despedirán pidiendo que su muerte no quede impune.