El magistrado del TC cuestionó la reciente decisión del Tribunal que archivó el caso Cócteles a favor de Keiko Fujimori. Monteagudo advirtió que el organismo excedió sus funciones al pronunciarse sobre hechos que competen al Poder Judicial.
El magistrado del Tribunal Constitucional (TC), Manuel Monteagudo, se pronunció tras la polémica decisión del máximo intérprete de la Constitución que ordenó archivar la investigación por el caso Cócteles, que involucraba a Keiko Fujimori por presunto lavado de activos.
Monteagudo, quien votó en contra de la sentencia, señaló que el TC excedió sus funciones al pronunciarse sobre hechos que competen al Poder Judicial.
“Al Tribunal Constitucional no le corresponde decidir si una persona ha cometido o no ha cometido delito”, afirmó el magistrado en entrevista con La República. “Nuestro rol no es juzgar culpabilidades, sino verificar si se respetaron los derechos constitucionales durante el proceso”, agregó.
El magistrado cuestionó que el fallo no haya considerado de manera adecuada los fundamentos del Ministerio Público ni las resoluciones judiciales previas, lo que —según advirtió— podría debilitar la legitimidad del órgano constitucional.
Monteagudo también enfatizó que el TC debe ser un árbitro de garantías, no un tribunal penal:
“Si el Tribunal Constitucional empieza a sustituir a los jueces, pierde su esencia y su razón de ser”.
Pese a reconocer que su postura lo deja “a veces solo” dentro del Pleno del TC, defendió su voto como una muestra de coherencia jurídica y respeto al Estado de derecho.
La sentencia del caso ha reavivado el debate sobre la independencia del Tribunal Constitucional y su presunto uso político en decisiones judiciales de alto impacto.