En medio de la presentación del general Óscar Arriola como nuevo comandante general de la Policía Nacional del Perú (PNP), la presidenta Dina Boluarte se refirió a la reciente movilización convocada por jóvenes de la Generación Z, minimizando su legitimidad y lanzando declaraciones que han generado polémica.
Boluarte sostuvo que quienes participaron en la protesta “están influenciados por personas que no trabajan ni contribuyen al país”, advirtiendo además que, de persistir en esa actitud, terminarán convertidos en “resentidos que ni estudian ni trabajan”. La mandataria señaló que las manifestaciones no reflejan un descontento genuino, sino que responden a intereses políticos que buscan debilitar su gestión.
La jefa de Estado exhortó a los jóvenes a no dejarse manipular y a canalizar sus inquietudes a través de los ministerios, en lugar de “salir a las calles a generar caos”. Pese a ello, reiteró que su Gobierno mantiene una “vocación de diálogo”.
Sin embargo, las críticas hacia Boluarte se intensifican, pues diversos analistas destacan que, a pesar de invocar la apertura al diálogo, la presidenta evita responder preguntas de la prensa desde hace meses. Además, volvió a descartar su renuncia, asegurando que las protestas “no representan una demanda social real”.
La marcha de la Generación Z reunió a colectivos estudiantiles y juveniles que reclaman mayor representatividad, transparencia y oportunidades laborales. En redes sociales, el movimiento ha tenido gran eco, posicionándose como un símbolo del descontento de las nuevas generaciones frente a la política tradicional.